Georgia Karkaletsos - Moonart Yoga
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Sobre mí

Sobre mí

Me llamo Georgia, y soy la creadora de Moonart Yoga, un espacio de aceptación, inclusivo y seguro donde deseo compartir lo que he aprendido sobre yoga al haberlo practicado durante la última década. He cambiado mi trabajo (previamente profesora de inglés y aspirante a artista) para dedicar mi tiempo a enseñar yoga a cualquiera que tenga ganas de aprenderlo o que ya disfrutan esta práctica maravillosa. Aunque sigo valorando mucho mi arte, el yoga se ha convertido en este punto de mi vida en algo que me gustaría compartir con el mundo. Ha estado presente a lo largo de mi vida adulta y me ha enseñado mucho.

 

¿Qué es yoga y para qué sirve? La respuesta a esta pregunta depende de la persona que lo practica. El yoga puede tener como finalidad la mejora física, una mayor flexibilidad, movilidad, fuerza y equilibrio. Puede contribuir a mejorar nuestro estado mental, consiguiendo una mayor concentración, autoconsciencia, observación de los pensamientos y mayor tranquilidad mental.

Georgia Karkaletsos

También puede ayudarnos con nuestras emociones, haciéndonos conscientes de sensaciones y sentimientos negativos o difíciles, liberando emociones ocultas en nuestro cuerpo y alcanzando el bienestar emocional. El yoga puede hacernos más sabios, abarcando éticas y valores en nuestras vidas que nos ayudan a ser la mejor versión de nosotros mismos y comportarnos mejor hacia los demás. Puede ser una filosofía, un ritual holístico diario o un estilo de vida. Tiene un carácter espiritual para muchos pero no tiene por qué serlo para todo el mundo.

 

El yoga me ha aportado mucho a lo largo de mi vida, y me encantaría que ayudara a la gente de la misma forma que me ha ayudado a mí, ya sea para auto-descubrimiento e incluso encarnar aún más valores como compasión, comprensión, amor y aceptación. Puede ayudarnos a encontrar equilibrio en nosotros mismos y sentir mayor conexión con los demás y el mundo que nos rodea. Puede ser curativo, e incluso ser simplemente un pasatiempos que nos encanta realizar porque nos traiga alegría o paz. En definitiva, el mejor enfoque hacia practicar yoga es liberarnos de expectativas de lo que debería ser, experimentar lo que se siente en el momento sin juzgarlo como bueno o malo.

Hatha Yoga

Sobre Moonart Yoga

Existen varios motivos detrás del nombre de Moonart Yoga. Podría haber elegido un nombre más clásico en sánscrito, pero este fue el nombre que más resonaba con cómo y por qué quiero enseñar yoga, por lo que es bastante personal. En mi camino he tenido más conexión con aspectos más lunares del yoga, y formas más suaves de yoga tales como el Yin y yoga Restaurativo. Éstas disciplinas fueron muy terapéuticas para mí en momentos de estrés y ansiedad, y curativas cuando pasé por depresión o simplemente estaba cansada y no tenía la energía para otras formas más fuertes de ejercicio y yoga.

 

Aunque también he disfrutado de estas disciplinas más intensas y las encuentro esenciales como parte de mi práctica, me entusiasman estos estilos más suaves y creo que mucha más gente disfrutaría y se beneficiaría del yoga si comenzaran por un enfoque más sutil y placentero, con menor presión y demanda. A veces en el pasado, perdía la motivación para practicar yoga porque algún profesor o alguna rutina en concreto estaba exigiendo y enfocándose demasiado en estilos yang, y enfatizando los aspectos competitivos del yoga.

Para mí, es fundamental tener un equilibrio y un enfoque sostenible y beneficioso. Otra simple razón por este nombre es que me encanta la noche y tiendo a disfrutar las horas silenciosas de la noche más que la mañana, especialmente para mi arte o proyectos creativos, y resueno más con aspectos lunares de la personalidad (introvertido, curioso, soñador, emocional…).

 

La palabra arte también se incluye, ya que es lo que estudié en la universidad. Mientras estudiaba Bellas Artes, empecé a aprender sobre yoga y comencé a incorporarlo a mi vida diaria como forma de sentirme mejor: tanto físicamente, después de pasar horas encorvada encima de mis dibujos; como también para dar a mis ojos y a mi mente un descanso. Asocio firmemente el yoga y la meditación con el arte como cosas subjetivas y sanadoras, relacionadas con la creatividad y la expresión.

 

He realizado sesiones de yoga y de meditación muy creativas con otros profesores y experimentando con música, danza, mandalas… Cuando hago arte, especialmente si es abstracto, en ocasiones entro en un estado de fluidez, presencia y creatividad similar a cuando estoy en un estado más profundo de trance en yoga o meditación. Cuando estoy en este estado, todo fluye orgánicamente con menos esfuerzo y ya no tengo que tratar de pensar sobre qué estoy produciendo o qué posturas estoy haciendo, si no que se dan de forma natural. Para mí, ambas son conexiones más profundas y espirituales a un poder creativo e intuitivo que está dentro, y este estado de plenitud y fluidez es de lo que se tratan tanto el yoga como el arte, dos pasiones que siempre he aprendido juntas.